En mi ciudad tenemos una gran guerra sobre el nombre de la misma, yo como lo mío es enseñaros mis fotos y hablaros un poquito de Menorca y no hacer política sobre el nombre, veréis que lo uso indiscriminadamente pero siempre sin ánimo de ofender a nadie, ni a ninguna ideología. Resumiendo el tema, yo lo dejaría así; Mahón en castellano, Mò en menorquín hablado y Maó en menorquín escrito.
Mahón tiene algo muy especial que resulta difícil de definir. Probablemente se deba a esa huella que han dejado las distintas culturas que la han poblado y probablemente también a ese aire único que poseen las islas y especialmente los puertos marineros.
El Ayuntamiento de Mahón se encuentra alojado en el interior de un bello edificio del siglo XVII situado en la Plaza de la Constitución. Fue reformado a finales del siglo XIX y su estilo es barroco afrancesado. De sus orígenes conserva su fachada neoclásica, en donde está situado el reloj.
Los restos más antiguos encontrados en el Ayuntamiento de Mahón pertenecen a la Época Talayótica como así los atestiguan los numerosos yacimientos localizados bajo la Ciudad y por todo el municipio.
La Ciudad de Mahón fue fundada por los cartagineses en el siglo III a.C., posteriormente paso a manos de los romanos, quienes le otorgaron la categoría de municipio, y bizantinos, hasta el siglo X cuando fue conquistada por el Califato de Córdoba.
En el siglo XIII, año 1287, fue conquistada por el rey Alfonso III para la Corona de Aragón, motivando un momento de esplendor. Durante el siglo XVI toda la población sufrió los constantes ataques de los piratas, que mermaron la población, motivando la construcción de numerosas fortalezas y torres defensivas a lo largo de los siglos posteriores para protegerse.
A principios del siglo XVIII fue ocupada por los británicos durante la Guerra de Sucesión Española, pasando a pertenecer a la corona británica durante alrededor de 70 años. En este mismo siglo se convierte en la Capital de Menorca, sustituyendo a Ciutadella.
En el siglo XIX es recuperada por los españoles y la economía de la Ciudad resurge gracias a la industria, que concentra su actividad comercial en el Puerto de Mahón, pero a finales de este siglo una nueva crisis económica merma la economía de la zona hasta mediados del siglo XX cuando resurge con el turismo.