(c)- prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este blog sin la autorización expresa de su autor- Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
free counters



Para ver las fotografías en mayor tamaño sólo tienes que clickar sobre ellas.

jueves, 27 de octubre de 2011

Cala Galdana.

Cala Galdana es una de las playas más conocidas de la isla, está en el término de Ferreries, y su visita es inexcusable aunque esta espectacular cala no haya podido escapar a los efectos de la fiebre urbanizadora de los setenta.


 De hecho, Cala Galdana es una especie de prototipo, de patrón de diseño del resto de las calas menorquinas. La forma de la  amplísima playa, que forma un semicírculo perfecto, los altos acantilados sembrados de pinos que la bordean protegiéndola del viento, el barranco de Algendar, que desemboca en la playa en forma de pequeño torrente, la arena blanca, las aguas cristalinas...todo ello sería demasiado perfecto para el que oyera la descripción.



Sin embargo, Cala Galdana existe, y a causa de su perfección fue una de las primeras calas de la isla en construirse. Pero pese al hotel que afea el paisaje, ya que fue construido sobre la misma playa, el resto de la urbanización respeta el entorno, y el visitante sigue quedándose boquiabierto cuando ve aparecer entre los pinos el resplandor de la playa de Cala Galdana.



viernes, 14 de octubre de 2011

Si los árboles hablaran.


De camino a Macarella, podemos ver este pino, llama la atención porque crece de entre una gran roca.


Si los árboles hablaran, indiscutiblemente comunicarían constantemente el dolor que sienten al ser cortados de tajo por las motosierras resonantes e indolentes que maneja el hombre.


Si los árboles hablaran, explicarían argumentando con sus propias palabras su presencia y ayuda al medio ambiente.


Si los árboles hablaran le enseñarían al hombre a convivir de manera fraterna en un espacio pequeño.



Si ellos se comunicaran, diseñarían carreteras, caminos, senderos y veredas con menos impactos ambientales a los que nos enfrentamos por saber hablar y podernos comunicar.

(JOSE LEONARDO PARRA J. Texto completo : http://www.colombiaaprende.edu.co/html/docentes/1596/articles-159357_archivo.doc  )

domingo, 9 de octubre de 2011

Macarella.

 Cala Macarella es otra de las playas paradisíacas de Menorca.

 Situada en la costa Sur, Macarella es una de las calas vírgenes más masificada durante las vacaciones de verano, por ello ahora en septiembre / octubre es cuando se puede comprobar su belleza.

 Para acceder a la cala Macarella lo más aconsejable es realizarlo a través de la Cala Galdana, desde la cual existe un sendero que hay que subir de rocas y piedras pero a medida que avanzas ya el camino se estabiliza, el recorrido dura aproximadamente 45 minutos, el camino cuenta con varios paradores de los cuales se pueden ver unas bellas vistas panorámicas de Cala Galdana.

 Antes de llegar a Macarella hay que bajar una escalinata de unos 50 escalones la recompensa es gratificante al tener a tus pies la espectacular Macarella con su agua color turquesa, color representativo de las calas de Menorca, con sus acantilados de lado a lado, lleno de árboles y vegetación, un espectáculo digno de ver.

 Es una playa con bastante arena, y muy bien integrada en su entorno natural.




jueves, 22 de septiembre de 2011

Sa Punta d'es Port (Na Macaret)

 Desde el lado de Cales Morts.
 Un buen lugar para sentarse a ver las barcas y yates, al entrar y salir del Port d'Addaia.
En invierno los días de tramontana este lugar es precioso.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Atardecer en Biniancolla


 Gracias al blog de Juanjo Pons he descubierto el nombre de esta casita (caseta, como decimos aqui) Caseta d'es Panerés. Aprovecho para recomendaros visiteis su blog, es buenisimo. http://fotografiasdemenorca.blogspot.com/2010/04/caseta-des-paneres-biniancolla.html 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Favaritx.

Septiembre, octubre, son buenos meses para disfrutar de Menorca, Aun no hace mucho frío, ya empieza ha haber dibujadas nubes en el cielo, bonitos amaneceres, increíbles atardeceres y lugares con menos gente, lejos ya de la masificación del julio/agosto, son los meses que yo siempre recomiendo a los senderistas que quieren encontrar en Menorca mucho más que sol y playa.

martes, 13 de septiembre de 2011

Puerto de Sanitja.


La figura emblemática de la torre de Sanitja, en la entrada de la bocana del puerto, denota un sentimiento romántico, de tiempos remotos, de corte militar y de espíritu imperialista. Fue alzada por los ingleses el año 1800, formando parte de una red de defensa de once torres situadas en los puntos más estratégicos de la isla. Construida por el capitán Robert d'Arcy durante la última dominación británica comprendida entre 1798 y 1802, se diseñó para albergar a una guarnición de 18 hombres y con la suficiente capacidad de almacenaje para cubrir las necesidades de un mes.


Su misión era el control y la vigilancia contra posibles incursiones de piratas o expediciones invasoras de los franceses. Su defensa era fundamentalmente el sistema de comunicación que empleaba con señales de humo durante el día y de fuego por la noche, que podían divisarse desde la montaña de El Toro o desde la torre emplazada en el puerto de Fornells.


La arqueología del puerto de Sanitja. La necesidad imperiosa de protegerse del exterior, la prevención contra el enemigo ha marcado sin duda el paradigma de Sanitja a lo largo de su historia. El lugar que ocupa en Menorca, sumamente estratégico, tanto para la vigilancia como para refugiarse y punto de recalada de la navegación ha dotado a este puerto de un rico tesoro arqueológico.


Campamento militar, ciudad romana y mezquita musulmana son los asentamientos humanos que desde el periodo romano confirman su larga ocupación.


Sanitja fue el lugar escogido por el general romano, Quinto Cecilio Metelo, en el año 123 a.C., para establecer una guarnición de soldados que conquistase las Baleares, y de esta manera conseguir de Roma, la fama y la gloria que le daría el sobrenombre de "El Baleárico".



A finales del siglo I a.C., veteranos del ejército que decidieron establecer su residencia en Sanitja y algunos habitantes de los poblados talayóticos más cercanos a la costa, debieron levantar las primeras casas en la zona más confortable de la ensenada. En aquel lugar se estableció la ciudad romana llamada Sanisera.


La urbe perduró durante seiscientos años, y hoy por hoy duerme aletargada esperando convertirse en la princesa que hará compañía al rey faro, y que en un futuro próximo los arqueólogos rescataran del olvido.








Texto: http://www.ecomuseodecavalleria.com/es/sanitja.asp

sábado, 27 de agosto de 2011

Urospermum dalechampii (Pom de Moro).

Después de un agosto con el blog un poco abandonado, tiro de archivo para presentaros dos versiones de una misma foto (sobre gustos no hay disputas) se trata de la Urospermum dalechampii , en castellano Barba de viejo y en menorquin Pom de moro o Amargot.


La Urospermum dalechampii es una hierba perenne de la extensa familia compuestas que a pesar de que llega sólo a dos palmos escasos de altura, en tiempo de floración primaveral destaca por sus magníficos capítulos, desproporcionadamente grandes y soportados por un pedúnculo potente, de flores todas liguladas de color amarillo pálido.
La distribución de Urospermum dalechampii comprende las tierras mediterráneas en los territorios de habla catalana, en cambio no se encuentra en la casi todo el resto de la península Ibérica.


viernes, 29 de julio de 2011

Faro de la Isla del Aire.

La Isla del Aire (o Illa de l'Aire en catalán) es un islote situado frente a la costa sudeste de Menorca (Islas Baleares), más concretamente frente a Punta Prima, San Luis.
Su superficie total es de 34 hectáreas y su perímetro alcanza los 3.300 m. Como máximo se alza 15 m sobre el nivel del mar y destaca la instalación de un faro.


En este islote se encuentra una lagartija endémica de la subespecie Podarcis lilfordi lilfordi (GÜNTHER, 1874), más conocida en Menorca como sargantana negra, que al alejarla de su hábitat cambia su coloración oscura por la típica coloración verdosa de las lagartijas corrientes.


jueves, 14 de julio de 2011

La Vall d'Algaiarens.


En el norte de Menorca, en el municipio de Ciutadella, se encuentra uno de los lugares de mayor valor natural y paisajístico de la isla, conocido con el nombre de "La Vall". La arena de La Vall es blanca y fina y el agua es una de las más limpias de Menorca.
La zona costera la Vall ha sido incluida en la red Natura 2000 de espacios protegidos de la Unión Europea para conservar la biodiversidad, La Vall es una zona costera que contiene hábitats importantes como lagunas costeras y acantilados y es el hogar de especies amenazadas, como la tortuga mediterránea.













La Vall forma parte de una de las Áreas Naturales de Especial Interés con todo merecimiento. Las tierras de aluvión quedan encajadas en terrenos ligeramente montañosos, cubiertos por un pinar frondoso y encinas, y en la desembocadura del antiguo torrente aparece la magnífica Cala de Algaiarens. Las dos playas que se forman en este punto llevan los nombres de Es Tancats y Es Bot, con formaciones dunares y un apunte de marisma a sus espaldas, y aún hay otra, la de ses Fontanelles, que queda algo escondida.





domingo, 3 de julio de 2011

Cala Sant Esteve.

Situada en el término municipal de Es Castell en Menorca, a pocos kilómetros del núcleo urbano, la Cala Sant Esteve es frecuentada mayoritariamente por la población autóctona y, en concreto, por los vecinos que poseen una casita en la zona.






Históricamente este bonito enclave destaca por ser el lugar donde desembarcaron las reliquias de San Esteban (de ahí el nombre de Cala Sant Esteve) en tiempos del obispo Severo, lo que dio lugar a gran número de conversiones en la colonia judía.




Esta zona es reconocida además por el protagonismo estratégico del que gozó en diversos momentos de la historia menorquina. De este modo, en sus alrededores se encuentra el Fort Malborough y la Torre d´en Penjat, dos fortificaciones construidas por los británicos en el siglo XVIII. Frente a la cala se encuentran las ruinas del legendario Castell de Sant Felip, cuya construcción fue ordenada por Carlos I tras el saqueo de Maó por la flota turca en 1535.